Encuentro 1. - Perspectiva en la vida cotidiana¶
Objetivo del encuentro e introducción para el animador¶
Durante este encuentro queremos mostrar que el cambio de perspectiva debe acompañarnos a diario. Damos ejemplos muy prácticos y universales que confirman esta tesis para cada esfera de la vida, no solo la religiosa. Es una introducción a la continuación del retiro, donde cambiaremos la perspectiva relacionada con elementos concretos del desarrollo espiritual. La comprensión del sentido de los cambios en la forma de mirar diferentes cosas es, por tanto, la clave para introducir bien los siguientes contenidos. El encuentro tiene lugar al final del día, por lo que su carácter debería ser en la medida de lo posible relajado, pero al mismo tiempo dinámico y que obligue a la reflexión de manera discreta. Al final del encuentro vale la pena introducir lentamente el hecho de que Jesús fue una persona que indudablemente cambió la perspectiva a mucha gente (ver oración final).
Conocimiento del grupo¶
El objetivo de este punto del encuentro es formar una «pequeña comunidad» en el grupo. Sería bueno que ya al principio de su aventura con el retiro los participantes se conozcan entre sí y adquieran conciencia de que de una sola persona puede depender cómo será el retiro de todo el grupo. Por supuesto, aquí se puede inventar algo propio.
Conocimiento rápido (opcional)
Cada persona del grupo recibe literalmente un minuto para contar lo más posible sobre sí misma. Hay que prestar atención a que sean cosas valiosas, que ayuden a los demás en el primer conocimiento de esa persona. Antes de comenzar la presentación damos tres minutos para la preparación. Medir el tiempo dará una impresión de juego, y al mismo tiempo permitirá evitar perder tiempo.
CV del grupo (opcional)
El grupo tiene la tarea de crear un CV común, que contendrá secciones basadas en el conocimiento sobre sí mismos, sus capacidades y características que los hacen únicos. Que sean tanto habilidades útiles para el servicio en el retiro (por ejemplo, canto y lectura), como también cosas «de fuera» (es decir, por ejemplo, montar ordenadores).
Discusión introductoria¶
En este punto el animador tiene la tarea de motivar a los participantes e introducirlos en el retiro según la frase «¿De qué va realmente esto de la perspectiva?».
Primer cambio de perspectiva – introducción del animador
La totalidad del retiro conducirá a la comprensión de la actitud de servicio y a su introducción activa en la vida. Hay que esforzarse para que ya ahora todos entiendan que no debemos concentrarnos exclusivamente en la propia vivencia del retiro, sino cuidar de que cada uno del grupo (aquí puede ser en el sentido de grupo pequeño en cuanto a encuentros) lo viva y entender que todo el grupo es responsable de cada uno individualmente.
Siguiendo este camino, la actividad en los encuentros, aprovechar la liturgia, las conferencias y otros puntos del programa no solo está en mi interés, sino en el interés de todo el grupo. No hay lugar aquí, pues, para la vergüenza y el pensamiento del tipo «no voy a participar, porque no me servirá de nada». Son precisamente mis experiencias personales las que pueden influir en otra persona. Seamos responsables los unos de los otros.
Perspectiva – ¿qué es para nosotros?
Tiempo para lo concreto y entrar en la parte propiamente dicha del encuentro. Creemos una atmósfera de discusión relajada. Las preguntas incluidas a continuación tienen un carácter meramente auxiliar, porque creo que crear la discusión y adaptarla al grupo influye en su calidad.
¿Qué es la perspectiva? ¿Qué es para ti?
Si tuvieras que crear una definición de esta palabra, ¿cómo sonaría?
¿Puedes dar algún ejemplo práctico de cambio de perspectiva?
¿Qué efectos tuvo ese cambio? ¿Quizás no cambió nada?
¿Cómo piensas, para qué se puede cambiar el punto de vista? Si algo ya funciona y está elaborado, ¿para qué cambiar el enfoque hacia ello?
¿Puedes señalar una situación en tu vida en la que tuviste la necesidad de cambiar de perspectiva? ¿Para qué? ¿Trajo esto efecto, o más bien no cambió nada?
¿Estás de acuerdo con la frase: «El cambio de perspectiva trae una nueva mirada, y por tanto también nuevas soluciones?» ¿Cómo la entiendes?
Ejercicios prácticos para el cambio de perspectiva¶
Proponemos realizar varios ejercicios, con el fin de mostrar nuestras teorías en la práctica. Esta parte del encuentro tiene forma de taller, por lo que es bueno entender correctamente su idea. Los ejercicios deberían hacernos conscientes de que el cambio de perspectiva a menudo es necesario, y seguro siempre muy valioso. Es necesario para entrar bien en los contenidos previstos para el sábado, donde nos ocuparemos de la temática del cambio evangélico de perspectiva.
Mirada a diferentes eventos desde la perspectiva de diferente posición en el tiempo (es decir, por ejemplo, siendo adulto, niño, etc.).
Todo el ejercicio consiste en que seamos capaces de mirar una situación determinada poniéndonos en otro papel. Es bueno visualizarlo, así que se puede crear en el suelo una línea de tiempo. Determinamos el principio y el fin y la edad, por ejemplo, dónde se encuentra en el eje el año 18 de vida. Luego pedimos a un participante voluntario que se desplace por el eje, encarnando diferentes papeles (de 10 años, de 50 años o de 75 años) y describa cómo ve esa situación en el momento dado. Los dos primeros ejemplos serán mejores para grupos más jóvenes, y los dos siguientes para mayores.
- Situación 1.
Marta de 16 años quiere ir a una fiesta en compañía de su amiga. Al lugar tienen que llegar en autobús y volver igual por la mañana. Papeles de ejemplo: 16 años – la propia Marta o su amiga, 40 años – por ejemplo sus padres, 65 años – el abuelo, 7 años – el hermano menor.
- Situación 2.
Gosia de 15 años siempre deja copiar la tarea a su amiga Kamila. Papeles de ejemplo: 7 años – niño, 15 años – las propias interesadas, 30 años – padres, 60 años – abuelos o Gosia en tal edad.
- Situación 3.
Debido al descontento social se anunciaron elecciones parlamentarias anticipadas. Papeles de ejemplo: 7 años – niño, 18 años – adolescente, 40 años – adulto, 80 años – persona mayor.
- Situación 4.
Estanislao de 30 años trabaja en una empresa en la que gana 5 mil zlotys al mes, lo que es totalmente suficiente para mantener a la familia, pero no se realiza allí profesionalmente y no tiene perspectivas de desarrollo. Papeles de ejemplo: 7 años – hijo, 18 años – adolescente, 30 años – el propio Estanislao, 60 años – hombre de la generación mayor.
Conclusiones (discusión):
¿En qué pueden ayudar los diferentes enfoques de la situación?
¿De qué manera los utilizas en tu vida?
Leamos a los participantes estas dos frases:
“Desde la distancia ciertas cosas recién se perciben.
Desde la distancia ciertas cosas dejan de tener importancia”.
¿Estáis de acuerdo con ellas?
¿Dónde y cómo habéis experimentado esto en vuestra vida?
¿Habéis tenido tal experiencia relacionada con la fe?
Escena – el cambio de perspectiva objetiviza el asunto
Nota
más bien para los más jóvenes
El objetivo del ejercicio es mostrar que de cómo nos acerquemos a la situación, depende qué enfoque tenemos luego hacia ella. Se trata aquí de casos en los que alguien nos pide ayuda en un conflicto, y nosotros, sin reflexionar sobre la posición del otro interesado, guiados por buenas intenciones nos ponemos inmediatamente de su lado. Vale la pena, sin embargo, conocer otras circunstancias del asunto, para acercarse a él lo más objetivamente posible.
Para realizar el ejercicio se necesitan cuatro personas. Dos estarán en algún conflicto, y dos ayudantes (uno por cada lado del conflicto). La tarea consiste en representar una escena de discusión, y luego pedir ayuda.
- Desarrollo:
los ayudantes salen por un momento;
dos participantes representan la escena ante el resto del grupo;
sale una de las personas en conflicto, entra un ayudante;
la otra parte del conflicto transmite al ayudante toda la situación y le pide que convenza al oponente de su razón;
se produce el cambio: estas personas salen, entran las otras dos – se repite la situación con la petición de ayuda;
al final todos entran y los ayudantes relatan cómo ven la situación que ocurrió.
- Tema de la escena:
Durante un paseo de Miguel y Natalia surgió una disputa. Resultó que a Natalia le gustaría ir con Miguel el sábado por la noche al cumpleaños de un conocido, y Miguel en ese tiempo quiere ir con ella al teatro a un espectáculo que se representa solo ese día. Durante la discusión usan la argumentación adecuada, pero sacan también muchos trapos sucios del pasado.
Conclusiones (discusión):
¿Qué nos puede enseñar esta situación?
¿De qué manera objetivar la situación puede resultar útil?
¿Cuáles son tus experiencias relacionadas con objetivar la situación?
Resumen y aplicación¶
El objetivo de este punto es un breve resumen y la presentación de por qué un encuentro de taller tan corto es importante para la totalidad del retiro.
Discusión Final
¿Qué elemento del encuentro de hoy fue para vosotros el más valioso?
Estamos al principio del retiro. ¿Cómo os planteáis descubrir algo nuevo, sacar de este tiempo lo máximo posible?
¿Estáis listos para mirar ya hoy en la oración vespertina vuestra vida desde una perspectiva un poco diferente? (Si hay tiempo, el animador puede animar a la incorporación más plena posible en la oración vespertina. De nosotros los animadores depende cómo los participantes entrarán en el retiro).
Inspiración del animador :)
Aplicación¶
Durante el silencio nocturno, en la oración reflexiona sobre dónde en tu vida cambió la perspectiva. ¿Cuándo, por qué, valió la pena?
En el día siguiente querremos hablar todavía sobre esto, así que vale la pena estar preparado.
Oración¶
Como introducción a la oración proponemos la lectura del fragmento sobre la adúltera, para mostrar que Jesús es quien a través del cambio de perspectiva cambia los corazones humanos. Que esto sea una buena introducción a lo que vendrá, y al mismo tiempo un buen resumen de lo que hacíamos en el encuentro (para qué fue realmente). Luego demos gracias a Dios por este tiempo y pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a abrirnos al tiempo posterior del retiro.
Fragmento para la oración:
Y Jesús se fue al monte de los Olivos. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.
—Jn 8, 1-11