Encuentro 2. - «Háblame, Señor»¶
Objetivos del encuentro¶
compartir con los demás las reflexiones de la oración de la Tienda del Encuentro y enriquecer a los otros con el propio testimonio;
crear carteles que se colgarán en la sala durante la oración vespertina, de modo que estemos «rodeados de oración»;
mostrar y subrayar la diferencia entre leer la Palabra de Dios solo desde la interpretación del texto y la Tienda del Encuentro, que es una conversación con Dios cara a cara;
extraer de un fragmento concreto de la Palabra de Dios conclusiones aplicables a la propia vida.
Introducción para el animador¶
Tiempo del encuentro: 40 min
Materiales necesarios: cartel con el fragmento asignado al grupo, rotuladores, material para fijarlo
Este encuentro está enteramente dedicado a la reflexión sobre el fragmento de la Palabra de Dios con el que el grupo ha rezado durante la Tienda del Encuentro (justo antes de este encuentro en grupo). Cada grupo recibió un fragmento distinto, por eso el reto consistía en adaptar este esquema a las necesidades de cada uno, especialmente al preparar preguntas para compartir que pudieran ser igual de útiles para cada texto.
En este esquema hay bastantes preguntas; sin embargo, partimos de la base de que en el encuentro solo se utilizarán algunas de ellas. Deben facilitar el compartir y «hacerlo avanzar» en caso de dificultad. IMPORTANTE: No todas las preguntas valen para todos los textos, por eso pedimos que os familiaricéis con ellas de antemano y las adaptéis al fragmento recibido.
Señalamos que este esquema quiere ser solo una ayuda y una pista para vivir fructuosamente este tiempo del encuentro. Sin embargo, el uso de los carteles es importante para el desarrollo posterior del retiro, por eso pedimos que, independientemente de cómo vaya el compartir, se cuide que el resultado sea un texto de la Palabra de Dios «lleno de anotaciones», que luego podrá quedar colgado en la sala de conferencias durante el resto del retiro y, en especial, durante la oración vespertina. Vale la pena informar a los participantes de qué pasará después con el fruto de su trabajo, cuidar que sea estético y legible y explicar que las marcas y notas sobre el texto no son contrarias al respeto debido a la Palabra de Dios.
Desarrollo del encuentro¶
Leamos una vez más en voz alta todo el fragmento. Escuchemos atentamente sus palabras y recordemos nuestra conversación con Dios durante la Tienda del Encuentro. Pensemos qué nos alegró, qué nos hizo pensar, qué descubrimos y qué queremos compartir con el grupo.
El método del encuentro se basa en el «Compartir el Evangelio»: los participantes expresan sus reflexiones sobre el texto, hablan de sus vivencias, comparten lo que han vivido en la Tienda del Encuentro, pero esta vez no nos detenemos solo en la conversación, sino que queremos trasladar nuestra experiencia al papel. Queremos enriquecer con nuestro testimonio no solo al pequeño grupo, sino a toda la comunidad del retiro y, durante la oración vespertina, literalmente «rodearnos de oración».
Reglas del encuentro de compartir¶
Al comenzar a hablar, hacemos referencia al versículo de la Palabra que estamos meditando.
La intervención puede tener forma de oración dirigida a Dios; se puede terminar con palabras como «Te doy gracias, Señor», «Te pido perdón, Señor», «Te lo pido, Señor» o «Te alabo, Señor».
El compartir también puede tener carácter de reflexión personal o de testimonio. Se puede mencionar con qué otro fragmento de la Biblia se asocia el texto meditado. Se puede remitir a la propia historia de vida.
Las intervenciones se formulan en primera persona del singular. No moralizamos, no damos lecciones, no generalizamos ni nos quejamos de este mundo tan malo.
Dar lecciones sobre la Biblia es algo bueno y hermoso, pero compartir la Palabra es mucho más fascinante.
Escuchamos atentamente lo que dicen los demás. Mientras tanto no pensamos en lo que vamos a decir dentro de un momento o en lo que vamos a escribir en el cartel.
Cada participante del encuentro debería tener la oportunidad de hablar, pero si no quiere puede decidir renunciar a esa posibilidad; conviene que en ese caso lo diga claramente.
No comentamos las intervenciones ni las anotaciones de los demás. Podemos referirnos a ellas, pero no las evaluamos.
¡El objetivo es enriquecernos mutuamente! Queremos ayudar a los demás miembros del grupo, fortalecernos unos a otros con el testimonio, y un testimonio dirigido a nadie o a uno mismo no tiene sentido.
Los participantes vienen de la oración de la Tienda del Encuentro, por eso los animamos a compartir lo que descubrieron en ella, pero al mismo tiempo subrayamos que la Tienda del Encuentro es una oración muy personal, un diálogo entre dos personas, así que no presionamos si alguien no quiere compartir todos los detalles.
Además de las reflexiones personales, sin duda aparecerán también observaciones y comentarios sobre el propio texto (por ejemplo, contexto histórico, referencias a otros fragmentos, observaciones sobre la forma); son valiosos y merece la pena anotarlos, pero nos importa sobre todo compartir la vida y las vivencias espirituales, así que conviene orientar las intervenciones hacia ese lado.
Preguntas de ejemplo (A ELEGIR)¶
¿Qué palabras de este texto son las más importantes para vosotros? [cada uno las rodea con un círculo] ¿Por qué? [cada uno traza una flecha desde su círculo y escribe en el margen del texto la justificación]
¿Qué te cuestiona en este fragmento? ¿Qué no termina de estar claro? Señálalo de la manera apropiada (¿con un color asignado? ¿con un símbolo adecuado?) y añade por qué.
¿Qué constituye para ti un descubrimiento especial? Señálalo de la manera apropiada (¿con un color asignado? ¿con un símbolo adecuado?) y añade qué has descubierto.
¿Qué lees como llamada a la acción dirigida directamente a ti? Señálalo de la manera apropiada (¿con un color asignado? ¿con un símbolo adecuado?) y añade a qué sientes que se te llama.
¿Qué hay en este fragmento que tratas de un modo especial como oración pronunciada por ti a Dios?
El tema del retiro son cuatro actitudes de oración (¡y no solo de oración!): acción de gracias, petición, pedir perdón y alabanza. ¿Cuáles de esas cuatro actitudes ves en este fragmento?
¿En qué momentos de tu vida te identificas con la persona que habla/aparece en el texto? ¿Estás viviendo algo parecido ahora o lo has vivido en el pasado?
¿Cuál era el sentido de las palabras de la Sagrada Escritura para las personas de entonces? ¿Qué significan hoy? ¿A qué acción llaman actualmente?
¿Qué imagen particular te traen ante los ojos estas palabras escuchadas?
¿De qué modo las peticiones expresadas en el texto se cumplen o se han cumplido en nuestra vida y en el mundo?
Anotar las reflexiones en los carteles¶
Proponemos que sea el animador quien empiece a escribir, que muestre en qué consiste la tarea y le «dé el tono».
No recomendamos designar a un «escriba»; es mejor que cada uno anote sus propias reflexiones.
Pedimos que no se escriban las observaciones entre líneas, porque eso reducirá la legibilidad del texto, especialmente porque los carteles estarán colgados en las paredes. Es mejor añadir los comentarios en los márgenes.
Incluso un fragmento que a primera vista se refiera a una sola de las actitudes de oración mencionadas antes puede aplicarse a la vida y marcarse en el contexto de otra. Por ejemplo, el versículo «Padre santo, cuídalos en tu nombre, el que me has dado, para que sean uno como nosotros» (Jn 17,11) puede convertirse en una petición a Dios de protección, en acción de gracias porque nos ofrece su Nombre y nos une en Él, en pedir perdón por la falta de unidad en la familia/comunidad y en alabanza por lo que Dios nos da. Cada uno puede aplicarlo a sí mismo de un modo distinto; lo importante es que sea algo personal y no una «respuesta de plantilla».
Si varias personas quieren añadir sus comentarios al mismo versículo, lo mejor es «compartir» el espacio, trazar varias flechas o marcar las notas con un símbolo apropiado en el margen. Cada uno de nosotros tiene derecho a su propio descubrimiento y a su propia mirada sobre la Palabra de Dios dirigida a nosotros, y cada uno debería tener la oportunidad de compartirlo.
símbolos, pictogramas, dibujos sencillos: ayudan a la creatividad; conviene dar ejemplos
códigos de color (petición, pedir perdón, acción de gracias, alabanza)
Resumen y aplicación¶
El objetivo de meditar la Palabra de Dios es que trabaje en nuestro interior y conduzca a cambios en nuestra vida. ¿A qué me llama esta Palabra?
Se puede orientar al grupo hacia aplicaciones relacionadas con las cuatro actitudes de oración/de vida, especialmente si hemos hablado de ellas durante el encuentro.
Recordemos que la aplicación sea sencilla, concreta y verificable.
Oración para concluir el encuentro¶
La mañana del sábado en el retiro es un tiempo para mirar la actitud de gratitud en nuestra vida. Recemos juntos, dando gracias por el encuentro con la Palabra de Dios y con el pequeño grupo.
Ejemplos¶
Las fotos de los carteles del encuentro de la diaconía son solo para conocimiento del animador del grupo. No hace falta imprimirlas y NO DEBEN enseñarse a los participantes.
Fragmentos seleccionados¶
Éxodo 15, 1-11
Judit 9, 5-11
Judit 16, 1-5, 13-16
Salmo 25, 1-10
Salmo 71, 1-9
Salmo 139, 1-12
Sabiduría 6, 12-22
Eclesiástico 2, 1-11
Eclesiástico 5, 1-10
Eclesiástico 11, 14-27
Eclesiástico 33, 7-16
Isaías 50, 4-11
Mateo 6, 5-18
Marcos 4, 22-32
Juan 17, 9-19
1 Corintios 13, 1-10
2 Corintios 12, 5-10
Apocalipsis 4, 3-11
Opcionalmente:
guiones
contexto del texto para el animador en una hoja aparte