Encuentro 1. - Sobre la esencia de la libertad

Etiquetas: Libertad, Verdad, Pecado, Trabajo con definición, Trabajo con texto, Discusión, Formativo

Objetivo

Intento de encontrar respuesta a las preguntas:

  1. ¿Cómo entiendo la libertad? ¿Qué es?

  2. ¿Libre albedrío = desenfreno (arbitrariedad)?

  3. ¿Distingo la libertad del desenfreno?

  4. ¿Cómo encontrar un enfoque saludable para ser libre? ¿Significa esto un caos total y «haz lo que quieras»?

  5. ¿Qué es exceder la libertad, es decir, de facto «liberarse» de ella?

Oración

Oración al Espíritu Santo pidiendo su luz y guía para el tiempo de este retiro. Oración adaptada a las posibilidades del grupo, sin embargo se propone una oración espontánea.

Introducción

El tema del retiro es «Libertad». Este concepto es muy amplio y deja una enorme libertad de interpretación. Por eso, para entendernos mejor, intentaremos reflexionar sobre qué es la libertad para nosotros. Cuál es la definición de libertad que corresponde a nuestra experiencia, cosmovisión, fe…

¿Qué es la libertad para mí personalmente?

Nota

En grupos más jóvenes, antes de crear «definiciones individuales de libertad», propongo usar el método «sol» haciendo la pregunta: «¿Con qué asocio la libertad?». También se puede pedir (en caso de dificultad para definir esta palabra) que dibujen o expresen de otra manera lo que asocian con la palabra libertad. Y solo después pasamos a crear definiciones individuales, como se indica a continuación.

Cada participante del grupo intenta escribir en un papel su definición de libertad. Luego la presenta en el foro. El grupo intenta reflexionar conjuntamente sobre qué es la libertad, o posiblemente qué no es (si aparecen frases con las que el resto del grupo no esté de acuerdo). Se pueden hacer preguntas, pero no se deben mantener grandes discusiones.

Advertencia

No creamos una única definición de libertad para todo el grupo. Cada uno debe tener «Su» definición. Cada uno de los participantes tiene derecho a su definición y no se debe convencer a nadie de que cambie de opinión.

Después de que todos los participantes se hayan expresado, pasamos a la siguiente parte del encuentro, señalando sin embargo que cada uno puede modificar su definición durante el encuentro.

¿Cómo entiende la Iglesia la libertad?

El CIC da la siguiente definición de libertad:

La libertad es el poder, radicado en la razón y en la voluntad, de obrar o de no obrar, de hacer esto o aquello, de ejecutar así por sí mismo acciones deliberadas. Por el libre arbitrio cada uno dispone de sí mismo.

—Catecismo de la Iglesia Católica 1731

  • ¿Estáis de acuerdo con esta definición? ¿Es completa?

  • ¿Entonces cualquier acción humana, la posibilidad de hacer cualquier cosa, es siempre libertad?

  • ¿Tiene la libertad sus límites?

En los siguientes puntos del CIC obtenemos indicaciones adicionales:

Cuanto más hace el hombre el bien, más libre se va haciendo. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia. La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a la «esclavitud del pecado».

—Catecismo de la Iglesia Católica 1733

La libertad hace al hombre responsable de sus actos en la medida en que éstos son voluntarios. El progreso en la virtud, el conocimiento del bien y la ascesis acrecientan el dominio de la voluntad sobre los propios actos.

—Catecismo de la Iglesia Católica 1734

  • ¿Tu definición de libertad requiere algún complemento?

  • ¿La definición formulada de esta manera (CIC) se refiere solo a los católicos o solo a los cristianos?

  • ¿En este contexto percibo la diferencia entre libertad y desenfreno (arbitrariedad)? (límite del pecado, de los mandamientos, de la ley de Dios, de la responsabilidad por la otra persona….)

Libertad y desenfreno (arbitrariedad)

En la siguiente parte del encuentro no evitaremos los conceptos «pecado» y «mandamientos». El concepto de pecado parece limitar nuestra libertad, porque el pecado es precisamente eso que no se nos permite hacer. Dios nos dio mandamientos que comienzan con las palabras «no harás».

  • ¿Acaso entonces Dios nos quitó de esta manera la libertad que previamente nos dio al crearnos?

  • ¿Es esta una verdadera libertad, ya que los mandamientos nos dictan qué se nos permite hacer y qué no?

Dios nos dio libertad, pero no nos dio omnipotencia. Reservó la omnipotencia para Sí Mismo. En cambio, la omnipotencia nos es prometida por Satanás, quien tienta a los primeros humanos:

Sabe Dios que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

—Gn 3, 5

Esta promesa de omnipotencia - la posibilidad de hacerlo todo, de cruzar límites, el deseo de ser como Dios - la gente la llamó «libertad».

San Pablo en su carta escribe:

Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no me dejaré dominar de nada.

—1 Cor 6, 12

  • ¿Cómo entiendo estas palabras?

  • ¿De qué esclavitud habla San Pablo?

Notemos que San Pablo escribe aquí «todo me es lícito» (todo me está permitido), y no «todo lo puedo». Hay una diferencia entre tener libre albedrío y poder hacerlo todo. No podemos hacerlo todo - tenemos capacidades limitadas, es decir, no somos omnipotentes. Hay que distinguir las expresiones «todo me es lícito» y «todo lo puedo».

  • ¿Qué es entonces lo que no puedo aunque me sea lícito?

  • ¿Al tomar una elección pienso en cuáles pueden ser las consecuencias?

  • ¿En la vida me guío por la actitud «puedo», o más bien «me es lícito»?

A continuación, algunos fragmentos más del Nuevo Testamento sobre la libertad y la esclavitud.

Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

—Jn 8,34

Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. […] No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; […] Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros. […] Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.

—Rom 6,6.12.14.20-21

  • ¿He mirado alguna vez así mi propia libertad?

  • ¿Tengo tal experiencia de la que escribe San Pablo?

Resumen de los participantes

Al principio del encuentro, cada uno de nosotros creó una definición de libertad. Compartamos ahora si hemos cambiado algo en esas definiciones. ¿Este encuentro nos ha cambiado de alguna manera, nos ha dado otra perspectiva sobre la libertad?

Preguntas (¿sin respuesta?)

Advertencia

Propongo dejar las preguntas de la siguiente parte del encuentro sin respuesta en el foro, para que cada participante pueda enfrentarse a ellas por sí mismo. Sin embargo, hay que recordar que es el animador quien tiene contacto con el grupo y en caso de necesidad puede decidir lo contrario.

Es muy importante la comprensión correcta de la difícil palabra «libertad» a diferencia del deseo de omnipotencia. La promesa de Satanás debe llamarse con la palabra «desenfreno» (o arbitrariedad/swawola). Es una palabra excelente para describir la aspiración del hombre a decidir sobre lo que es bueno y lo que es malo tal como nos lo prometió la Serpiente en el Paraíso. Reservemos la palabra «libertad» para describir la posibilidad de elegir lo que realmente deseamos más, en la esencia más profunda de nuestro corazón.

  • ¿Cómo distinguir entonces la libertad del deseo de omnipotencia, del desenfreno? ¿Cómo ser un hombre libre?

Leamos:

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.

—Gal 5,1

  • ¿Soy capaz de mirar a Jesús como a la persona gracias a la cual puedo ser libre?

  • ¿O tal vez Dios es para mí solo una persona que pone mandatos y prohibiciones que limitan mi libertad?

Leamos:

Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

—Jn 8,31-32

  • ¿Trato de conocer la verdad sobre Dios y sobre mí mismo?

  • ¿Veo en el conocimiento de la Verdad el camino a la libertad?

Nota

La última pregunta es una de las más importantes de este retiro. Absolutamente no se debe omitir. Si el grupo resulta ser lo suficientemente maduro y abierto, se puede intentar compartir la respuesta a esta pregunta.

Oración

Oración de acción de gracias por el don de la libertad. Cada participante puede decir (basándose en su definición) por qué agradece exactamente, por qué libertad. Qué es para él.