Encuentro 4. - ¿Glorificado o qué? ********************************** .. tags:: contenido|espiritualidad|Espiritualidad, contenido|oracion|Oración, contenido|madurez|Madurez, metodo|trabajo-con-texto|Trabajo con texto, tipo|formativo|Formativo Introducción para el animador y objetivos ========================================= Ya tenemos detrás casi todo el retiro. En el encuentro grupal del domingo conviene poner un gran acento en compartir la propia mirada y la propia experiencia de la oración (no solo de alabanza). Durante el retiro hemos escuchado también testimonios; se puede remitir a ellos y dar uno mismo testimonio de lo que ya hemos recibido. Es una parte importante de este encuentro, por eso se puede alargar a costa, por ejemplo, de la dinámica de activación. También es importante que cada participante se vaya con una aplicación del retiro elegida por sí mismo y por escrito. Las preguntas de este esquema son solo orientativas; no hace falta hacerlas todas. Tiempo del encuentro: **1h 20min** **Objetivos del encuentro:** - Descubrir la «plenitud» y la «coherencia» de todas las actitudes de oración - Subrayar el papel de la alabanza en la oración - Hombre nuevo: la alabanza como totalidad de la vida Oración e introducción ====================== Oración espontánea que recapitule las formas de oración conocidas y comentadas hasta ahora. Breve: - Acción de gracias - Petición - Pedir perdón Final con el «Gloria al Padre». Ayer participamos en unos talleres de oración. Podemos remitirnos a ellos en las preguntas iniciales. Recordemos no ejercer presión sobre la respuesta que esperamos. No para todos este momento del retiro tuvo que ser decisivo o especialmente significativo. Sin embargo, queremos subrayar el papel de este método de trabajo con la Palabra: el carácter visual y plástico de los textos bíblicos nos permite descubrir matices hasta ahora desconocidos en las escenas de la Sagrada Escritura. Podemos preguntar por las reflexiones que surgieron en los participantes durante los talleres de ayer. - ¿Qué lugar del fragmento analizado me permitió ver las imágenes de la Sagrada Escritura bajo una luz nueva? - ¿Este taller me dio alegría? ¿Su dimensión plástica me recordó la infancia y el juego con palabras y asociaciones? - ¿Me resultó útil, intrigante? ¿Por qué? - ¿De qué manera Dios está presente también en esta forma de trabajo con la Palabra? El papel de la alabanza en la oración ===================================== La alabanza, para muchos de nosotros, sigue siendo algo desconocido o, en el mejor de los casos, no del todo descubierto. En esta parte intentaremos decir algo más sobre este tipo de oración. El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que: "La alabanza es la forma de orar que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Lo canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino porque Él es. Participa de la dicha de los corazones puros que lo aman en la fe antes de verlo en la Gloria. Por ella, el Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios; da testimonio del Hijo único, en quien somos adoptados y por quien glorificamos al Padre. La alabanza integra las otras formas de oración y las lleva hacia Aquel que es su fuente y su fin: «un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para quien nosotros existimos» (1 Co 8,6) (Catecismo de la Iglesia Católica 2639)." La alabanza nos permite abandonar los esquemas trillados; para eso fuimos creados: para adorar y alabar a Dios con cada aliento. Es una escuela muy buena para nosotros, porque nos libera de pensar en clave de «dame». Con demasiada frecuencia necesitamos a Dios sobre todo para que nos dé sus dones y nos sostenga; y rara vez acudimos simplemente para estar con Él, por Él. ALABANZA: «ESTOY» PARA TI, DIOS. Vale la pena descubrir la fuerza y el carácter de esta oración. Cuando alabamos a Dios, nos volvemos hacia Él «disponibles», «accesibles». Estamos listos para todo lo que quiera revelarnos. .. centered:: **"La alabanza es ese momento en el que por fin no le digo a Dios lo grandes que son mis problemas, sino que les digo a mis problemas lo grande que es Dios."** Alabar a Dios nos permite liberarnos de muchas cosas y ver toda nuestra vida de otro modo. Después de la alabanza somos otras personas, más alegres. El papa Francisco lo dice claramente: «Es fácil rezar por alguna gracia. Más difícil es la oración de alabanza, pero esa es la oración de la verdadera alegría. Ella nos trae la alegría de ser felices ante el Señor». La oración de alabanza es oración en memoria de lo que el Señor ha hecho por nosotros. Entonces toda la historia de la salvación pasa ante nuestros ojos. Otro fruto visible de la alabanza es la liberación de las preocupaciones. Llego cargado, salgo más ligero. Las preocupaciones no dejan de existir, pero las sumergimos en la alabanza. No es lo mismo que resolver el problema, pero el problema lo veo bajo una luz completamente distinta. Es una oportunidad para la acción de Dios. Mi esperanza queda puesta en Dios: dejo de aferrarme a la ansiedad. La alabanza significa que miro lo que Dios hace y no solo lo que hago yo. Preguntas para compartir ------------------------ - ¿Con qué asocio la oración de alabanza? - ¿En qué se distingue para mí la alabanza de la acción de gracias? - ¿Me resulta más fácil pedir a Dios o alabarlo? ¿Por qué? - ¿Qué cambia en mí cuando, en lugar de centrarme en mis problemas, miro a Dios? La alabanza en la Eucaristía ============================ - «Gloria a Dios en el cielo» es un himno antiquísimo y venerable con el que la Iglesia, reunida en el Espíritu Santo, glorifica y suplica a Dios Padre y al Cordero. /IGMR 53/ - El silencio después de la Comunión es asimismo un espacio privilegiado de alabanza. - «Después de la distribución de la Comunión, según convenga, el sacerdote y los fieles oran durante algún tiempo en silencio. Si parece oportuno, toda la asamblea puede también entonar un salmo u otro canto de alabanza o un himno.» /IGMR 88/ - «Después de la Comunión, según convenga, sigue un acto de alabanza. No debe realizarse en ese momento ninguna otra actividad. La asamblea puede entonar un salmo, otro canto de alabanza o un himno. También se admite música instrumental o una pieza adecuada interpretada por el coro.» Manifestaciones de la alabanza en la Sagrada Escritura ====================================================== En la Sagrada Escritura podemos encontrar muchos fragmentos que se refieren a la alabanza. Citemos aquí algunos: - Podemos alabar a Dios con nuestra lengua. Santiago subraya en su carta (St 3,3-12) que no podemos bendecir y maldecir al mismo tiempo, ya que tenemos una sola lengua. «¿Acaso puede brotar de la misma fuente agua dulce y amarga?» - Podemos alabar a Dios cumpliendo su voluntad. Jesús lo subraya en su misión cuando dice: «Yo te he glorificado en la tierra llevando a cabo la obra que me encomendaste» (Jn 17,4). - Podemos también alabar a Dios con un cuerpo puro: «¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?... Glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo» (1 Co 6,19-20). - Podemos alabar a Dios con la constancia en la oración. La exhortación «Rezad sin cesar» muestra que la alabanza no tiene por qué ser solo un arrebato momentáneo, sino que puede volverse actitud del corazón. - María, en el Magnificat, es para nosotros modelo de alabanza: con todo su ser dirige la mirada a Dios, recuerda sus obras y deja que Él quede en el centro. Preguntas para compartir ------------------------ - ¿Cuál de estos modos bíblicos de alabanza me resulta hoy más cercano? - ¿En qué situaciones me resulta más fácil alabar a Dios? - ¿Qué en mí más estorba la alabanza: la distracción, el miedo, la prisa, el centrarse en uno mismo? Hombre nuevo: la alabanza como totalidad de la vida ==================================================== En las páginas de la Sagrada Escritura la alabanza es a la vez anuncio —en los Salmos—, realización —en la vida de Jesús— y colmo final de todo —en el Apocalipsis. No es un añadido a la vida de fe, sino su corazón. Aquí conviene hablar de la integralidad y la coherencia de la oración y de la vida. El tema del retiro nos conduce a unir luz y vida. La fe no es un ámbito aparte, una «contrapartida» a la cotidianeidad, sino que atraviesa toda la vida. Si la alabanza es un elemento inseparable de la vida, podemos aprender a vivir en esa clave los momentos más importantes de lo cotidiano: el bautismo, el matrimonio, el sacerdocio, el trabajo, la escuela, las relaciones, el contacto con la naturaleza, así como la manera de vivir el sufrimiento y la muerte. La alabanza no consiste, pues, solo en el canto o en una emoción concreta, sino en dar gloria a Dios de modo cada vez más pleno con toda la vida. «Si has conocido a Dios y te has maravillado de Él, no te quedes suspirando «ay, ay, ay»: elige.» «El fin del hombre es la gloria de Dios.» «El hombre fue creado para alabar, reverenciar y servir a Dios Señor nuestro, y así salvar su alma.» Preguntas para compartir ------------------------ - ¿Dónde en mi vida separo más la oración de la cotidianeidad? - ¿En qué ámbitos concretos de mi vida la alabanza puede volverse más integral? - ¿Qué decisión concreta me ayudará, después del retiro, a dar más gloria a Dios? Resumen y aplicación ==================== La meta de cada una de las actitudes de oración con las que nos encontramos en este retiro es, en último término, la alabanza: dirigir el corazón hacia Aquel que Es, centrarse en su persona y darle gloria. La alabanza en la vida cotidiana consiste en la integralidad de la Palabra acogida y en llevarla a la obra. No es otra cosa que *fos-zoe* (luz-vida): la Luz que penetra la vida y todas sus actitudes. No es simplemente «ser bueno»; es madurar en el amor a Dios, un amor que conduce al asombro ante su Presencia, ante el hecho de que Él simplemente ES. La aplicación debería brotar del encuentro: es el momento en que ya conocemos al grupo y podemos intuir qué le conviene, o los propios participantes pueden decir qué quieren llevar a la vida. Se puede proponer analizar las propias actitudes: ¿qué hay en mi vida que no está necesariamente en sintonía con la alabanza al Creador? Importa que cada participante encuentre una sola actitud sobre la que quiera trabajar, la nombre concretamente y emprenda cambios. (*Ejemplo:* Después de comer, meteré los platos en el lavavajillas y no los dejaré en la encimera, lo cual molesta mucho en casa.) Además, se puede acordar con el grupo leer y meditar, en este contexto, la carta de Santiago. La carta tiene cinco capítulos; por ejemplo, un capítulo por semana y, a partir de esa meditación, elegir una conducta concreta que me gustaría cambiar en mi vida. La carta de Santiago muestra muy bien qué es la integralidad del hombre: "De la misma boca salen bendición y maldición. Eso no puede ser, hermanos míos. ¿Acaso de la misma abertura brota agua dulce y amarga? ¿Puede, hermanos míos, la higuera dar aceitunas o la vid higos? Tampoco una fuente salada puede dar agua dulce." -- St 3,10-12 Oración final ============= Alabanza a Dios por lo que ya ha hecho en este retiro, por su Presencia y por la comunidad que formamos juntos.