Encuentro 1. - "Quiero, pero no entiendo" ***************************************** .. tags:: contenido|verdad|Verdad, contenido|iglesia|Iglesia, contenido|madurez|Madurez, metodo|trabajo-con-texto|Trabajo con texto, metodo|preguntas-para-compartir|Preguntas para compartir, tipo|biblico|Bíblico Introducción ============ .. note:: El encuentro se basa en el texto de San Cipriano de Cartago [http://patres.pl/sw-cyprian-o-jednosci-kosciola/] Normalmente, en el primer esquema de los retiros hay un punto para que el grupo se conozca. La mayoría de nosotros probablemente camina uno al lado del otro en la fe desde hace años. Sin embargo, aprovechemos la oportunidad para intentar conocernos mejor. Que cada uno de nosotros escriba en una hoja tres oraciones sobre su vida. Que dos de ellas sean verdaderas y una falsa. Intentemos adivinar juntos cuál de ellas es mentira. .. note:: Es necesario escribir las oraciones para leer cada una de ellas con la misma soltura y velocidad. De lo contrario, la oración inventada puede ser fácil de reconocer por la forma en que se presenta. - ¿Qué conocimiento adquirido sobre alguien más del grupo me sorprendió más? ¿Por qué? - Si tuvieras que nombrar el evento más importante de tu vida en el último año, ¿cuál indicarías? Dios incomprensible =================== El punto de partida de nuestros retiros es acompañar a San Pedro en Cesarea de Filipo. Es el lugar del gran error de San Pedro y, por consiguiente, también de su gran sorpresa. Aunque el fragmento parece ser indudablemente una experiencia difícil y dolorosa para San Pedro, hay mucha luz en él. San Pedro debió estar muy sorprendido por las palabras de Jesucristo, tanto por las de "alabanza" como por las de "reprimenda" (!): Leamos: Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» [...] Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo». Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». [...] Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderlo: «¡No lo permita Dios, Señor! Eso no te puede pasar». Jesús se volvió y dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!». -- Mt 16, 13-23 - ¿Con qué me sorprende actualmente el Incomprensible en mi vida? ¡No es solo una sorpresa unilateral! Jesús también parece estar "sorprendido" de que uno de los apóstoles haya respondido tan precisamente a su pregunta. - ¿En qué momento nos hemos sorprendido a nosotros mismos (o a otros) en asuntos espirituales? Este "sorprenderse mutuamente" del hombre con el Altísimo refleja la dinámica de la relación Dios-Hombre. Escalón hacia la cima, y no el final ==================================== San Cipriano comenta esta sorpresa en la vida espiritual desde la distancia, mostrándonos la universalidad de este proceso en el que se encuentra San Pedro: Que nadie se extrañe, hermanos amadísimos, de que incluso algunos de los confesores lleguen a tales extremos y pequen a veces tan grave y criminalmente. Pues la confesión de la fe [durante las persecuciones] no asegura la inmunidad contra las asechanzas del diablo ni, mientras se vive en este mundo, defiende con perenne seguridad contra las tentaciones, peligros, embestidas y ataques del mundo. [...] La confesión de la fe es el comienzo de la gloria, no la consecución de la corona; no perfecciona la alabanza, sino que inicia la dignidad. Y como está escrito: «Quien persevere hasta el fin, ése se salvará» (Mt 10, 22), todo lo que ocurre antes del fin es un escalón por el que se sube a la cima de la salvación, no el término con el que ya se ocupa la cima. -- San Cipriano, De unitate Ecclesiae Es una fuerte advertencia para nunca perder la vigilancia. San Pedro, aunque estaba cerca, tomó la decisión consecuente de caminar con Jesús durante 3 años (!), todavía estaba lejos de la cima. Sin embargo, esta perspectiva nos permite aliviar cierto tipo de tensión que puede haber en nosotros: la fe es un proceso, no tengo que ser perfecto ya, cuentan los escalones, cuenta si aquí y ahora busco el Bien. - ¿Cómo es mi disposición a "no entender" la fe y el amor? - ¿Qué cosas me ayudan a no caer en las "asechanzas diabólicas" de buscar la plenitud donde no está? Compartir el texto ================== Probablemente debido a limitaciones de tiempo, solo podremos elegir una de las siguientes preguntas: - ¿Qué marqué con subrayado? ¿Por qué? - ¿Qué marqué con una flecha? ¿Por qué? - ¿Qué marqué con un signo de interrogación? ¿Por qué? Aplicación ========== No queremos imponer a los participantes una aplicación de este encuentro. Sin embargo, si es posible, sería bueno que cada uno encontrara su propia aplicación y la compartiera con el resto del grupo. El autor del esquema nota al mismo tiempo beneficios significativos de buscar una aplicación posible de realizar en las próximas 48 horas.